La inteligencia artificial (IA) es una de las tecnologías más prometedoras y revolucionarias de nuestro tiempo. Desde su creación, ha sido utilizada en una amplia gama de campos, desde la medicina hasta la industria mecánico. Sin embargo, su rápido adelanto también ha generado preocupaciones sobre su impacto en la sociedad y en nuestra vida diaria. Por esta razón, la Convención del Consejo de Europa sobre la IA ha sido un tema de gran importancia en los últimos años.
Recientemente, la Convención del Consejo de Europa sobre la IA ha sido actualizada con una nueva versión que ha generado un gran alivio en la comunidad de investigadores y desarrolladores de IA. Esta última versión del texto ha rebajado considerablemente las exigencias para los modelos fundacionales de IA, como ChatGPT o Gemini, que anteriormente eran considerados de alto riesgo. Esta noticia ha sido recibida con gran entusiasmo por parte de los expertos en IA, ya que se espera que esta actualización permita un mayor desarrollo y adelanto en esta tecnología.
La Convención del Consejo de Europa sobre la IA es un tratado internacional que tiene como objetivo proteger los derechos humanos, la democracia y el estado de derecho en el contexto de la IA. Esta convención fue adoptada en 2019 y ha sido firmada por 25 países, entre ellos España, Francia, Alemania y Reino Unido. Recientemente, quince países más se han adherido a esta convención, lo que demuestra el interés y la importancia que tiene para la comunidad internacional el desarrollo responsable de la IA.
La nueva versión del texto de la Convención del Consejo de Europa sobre la IA ha sido aclamada por muchos como un gran adelanto en la regulación de esta tecnología. Anteriormente, los modelos fundacionales de IA como ChatGPT o Gemini eran considerados de alto riesgo debido a su capacidad de tomar decisiones autónomas sin la intervención humana. Sin embargo, con la nueva versión del texto, se han colocado criterios más claros y específicos para determinar el nivel de riesgo de estos modelos.
Además, la nueva versión del texto también ha introducido el concepto de “riesgo adaptativo”, que se refiere a la capacidad de los sistemas de IA para aprender y adaptarse a nuevas situaciones y datos. Esto significa que los sistemas de IA no serán considerados de alto riesgo simplemente por su capacidad de tomar decisiones autónomas, sino que se evaluará su capacidad de adaptación y aprendizaje.
Esta actualización del texto de la Convención del Consejo de Europa sobre la IA ha sido posible gracias a la colaboración y el diálogo entre diferentes sectores, incluyendo gobiernos, empresas, organizaciones y expertos en IA. Se ha logrado un equilibrio entre la protección de los derechos humanos y el fomento de la innovación y el desarrollo de la IA.
La adhesión de quince países más a esta convención es una muestra del compromiso global para garantizar un desarrollo ético y responsable de la IA. Esto permitirá una mayor cooperación y colaboración entre países en la regulación de esta tecnología y evitará la fragmentación de las normas y estándares en diferentes regiones.
En resumen, la última versión del texto de la Convención del Consejo de Europa sobre la IA es un gran paso hacia un desarrollo responsable de esta tecnología. La rebaja de las exigencias para los modelos fundacionales de IA y la introducción del concepto de “riesgo adaptativo” permitirán un mayor adelanto y aplicación de la IA en diferentes campos. La adhesión de quince países más a esta convención demuestra el compromiso global para garantizar un desarrollo ético y responsable de la IA. Esperamos que esta actualización sea el comienzo de una regulación más clara y efectiva de la IA en beneficio de la sociedad.